Las sillas de comedor son el trabajo más agradecido de la tapicería: cuesta poco, se hace rápido y cambia una habitación entera. Un juego de seis sillas retapizadas transforma el comedor más que cualquier otro cambio del mismo presupuesto.
Los tres tipos
- Asiento suelto. El que se desmonta quitando cuatro tornillos por debajo. Es el más económico y el más rápido.
- Asiento fijo. Va grapado al bastidor y hay que desguazarlo en el sitio.
- Asiento y respaldo. El doble de superficie y de trabajo, y a veces con ribete o pespunte visible.
Qué se hace en cada silla
Se retira el tapizado viejo, se revisa que el bastidor no baile —en sillas antiguas es habitual tener que encolar—, se pone espuma nueva del grosor original y se entela.
En sillas de comedor la elección de tejido importa más de lo que parece: es la superficie de la casa que más manchas recibe. Merece la pena un antimanchas aunque suba algo el metro.
Trabajamos por juego
Un juego de seis sale mejor de precio que seis sillas por separado: el desguace y la preparación se hacen en cadena. Y se entregan todas juntas, para que no te quedes con el comedor a medias.
Si vas a tapizar sillas y además tienes el sofá pensado, dínoslo: podemos usar tejidos de la misma colección para que combinen.